¡Hola a tod@s!

Seguro que casi todos (por no decir todos) habéis utilizado alguna vez suero fisiológico, y en más de una ocasión, especialmente si tenéis niños.
Pero ¿sabéis exactamente qué es y cuándo debe utilizarse? Seguro que más de uno os habéis preguntado esto, sobre todo lo primero, así que, en Parafarmacia24horas os contaremos todo lo necesario sobre el suero fisiológico.

El suero fisiológico es una solución marina compuesta por agua y sal. Puedes encontrar suero fisiológico en cualquier farmacia y en diferentes formatos, desde pequeñas ampollas hasta botellas de un litro. 
Generalmente, el suero fisiológico viene esterilizado, es decir, está totalmente libre de microorganismos como las bacterias, hongos o virus.
 
El suero fisiológico es muy útil para muchas cosas, no solo para limpiar la nariz de los bebés y los adultos:
 
-Sirve para limpiar los ojos, por ejemplo, cuando se tiene conjuntivitis o antes de aplicar un colirio.
 
-Limpiar pequeñas heridas o quemaduras.
 
-Como enjuague bucal tras una intervención.
 
-También sirve para cuidar la piel después de hacerse un tatuaje.
 
Si el suero está esterilizado, también puede inyectarse como habréis visto en los hospitales, donde los usan para hidratar o administrar otros medicamentos a los pacientes.

Como hemos dicho, podéis encontrar el suero fisiológico en distintos tamaños, desde pequeñas ampollas, las cuales son perfectas para hacer limpiezas si se tiene conjuntivitis; como en botellas más grandes, hasta un litro.
Recuerda que este último formato, el de botella, es estéril, pero una vez abierto está expuesto a la contaminación, por lo que deberás usarlo durante el menor tiempo posible y, para extremar la higiene, extraer el suero con la ayuda de una jeringa.

¿Para qué sirve el suero fisiológico?

Lavados nasales.
En el momento en que tienes un bebé, queda claro que el suero fisiológico es lo mejor para eliminar los mocos y despejar su nariz.
 
El suero fisiológico no solo limpia la mucosidad, sino que también hidrata la mucosa y reduce la sequedad.

Limpiar los ojos.
Es muy importante que recordéis que todo aquello que os pongáis en los ojos debe ser estéril.

Si tienes conjuntivitis, el suero fisiológico puede convertirse en tu mejor amigo, ya que te ayudará a limpiar las molestas legañas al levantarte y limpiar el ojo antes de aplicar el colirio.

Heridas y quemaduras.
Otro de los usos del suero fisiológico es que es ideal para limpiar las heridas y las quemaduras.
 
Al hacerte un corte o una rozadura, pueden quedar restos de suciedad y polvo en la herida. Para reducir el riesgo de infección puedes utilizar suero fisiológico para limpiar bien la herida antes de desinfectarla.
 
Ya veis que nunca viene mal tener en casa suero fisiológico para salir de algún que otro apuro. 
¿Conocíais todos sus usos?