En Parafarmacia24horas sabemos que con la llegada del verano, es frecuente ver en las costas medusas, las cuales poseen tentáculos dotados con un líquido urticante utilizado para defenderse.

 
A diferencia de lo que suele creerse, las medusas no muerden ni pican, basta con que rocen con sus tentáculos nuestra piel para producir esas dolorosas heridas que causan sensación de ardor en quien las sufre.
 
Estas heridas, normalmente, suelen ser de carácter leve y no suelen ir más allá de una molestia temporal, pero pueden generar complicaciones en personas con la piel más sensible al veneno de estos animales marinos, o en las que el roce de la piel se haya producido en zonas del cuerpo como la boca, los ojos o el cuello.
 
En ambos casos se recomienda que si se produce una picadura de medusa, ésta debe limpiarse cuidadosamente la zona afectada con agua del mar, o si tenemos, con suero. Debemos evitar el agua dulce, ya que podría reactivar el tóxico de este animal.
 
También debemos evitar tocar sus tentáculos que la medusa haya podido dejar sobre la piel, ya que la infección puede extenderse por las manos.
 
Una vez hayamos limpiado la herida, debemos ponerle frío, con cubitos de hielo envueltos en un paño limpio o en forma de compresas, pero no más de 5 minutos.
 
También debemos acudir al médico para que éste evalúe la picadura, aplique en la zona una crema con cortisona y tape la herida con una gasa, manteniéndola así protegida del sol y del agua durante 2 o 3 días.
 
No debemos usar nunca cremas con antihistamínico, lo cual es un error muy común, ya que podría aumentar la hinchazón. 
Otro error muy común es lavar la herida con orina, ya que la lesión puede extenderse.