En Parafarmacia24horas sabemos que casi todos los niños disfrutan muchísimo en el agua y la natación les aporta grandes beneficios. Sin embargo, las piscinas también pueden ser un foco de infección por otitis para ellos, por eso vamos a daros unos consejos para proteger los oídos de tu bebé o niño cuando lo lleves a la piscina o la playa.

Cuando llevamos a los niños a la piscina debemos tener en cuenta dos cosas: si vamos a llevarlos a la piscina durante el invierno o si vamos a hacerlo durante el verano, ya que durante el invierno, es más fácil que sufran otitis debido a los cambios de temperatura y humedad. No debemos pasar de la calle, con el frío, al calor e la piscina bruscamente, debemos esperar un poquito.
 
También es muy importante secarles bien los oídos cuando salgan del agua, al igual que la cabeza, y esperar un poco para que salgan bien abrigados y calentitos a la calle para evitar que tengan otitis.
 
Durante el verano, la situación es diferente. Las otitis externas son las que ocurren en los baños de las piscinas.
Los niños se meten continuamente en el agua, por lo que si al limpiarles los oídos les dejamos un poquito de cera en el conducto, que tienen que tener cera, les ayudaremos a estar un poco más protegidos. Pero al entrarles agua en el oído se irá eliminando, facilitando que tengan otitis.
 
Por ello es muy importante secar bien el agua que tengan en el conducto del oído, inclinándolos hacia un lado y hacia el otro para que salga toda el agua que pueda ser caldo de cultivo para estas infecciones.
 
Si el niño sufre otitis, debemos esperar unos días antes de volver a llevarlo a la piscina.
 
Si aun así el niño va a volver a meterse en el agua, debemos tener cuidado con que lo haga de golpe, ya que sometería a sus oídos a distintas presiones. 
 
Si nuestro niño es propenso a coger otitis, podemos recurrir a los tapones para los oídos para evitar que el agua ente en sus oídos. Pero esto no evitará las otitis invernales, ya que son catarros de repetición.
 
Si usamos tapones para los oídos en niños debemos tener cuidado, ya que siempre puede entrar algo de agua, y si el niño se tira de golpe, no servirán de nada.
 
Lo más importante, como ya hemos dicho, es secar bien sus oídos, y si el niño tiene otitis, no debemos usar los mismos tapones al día siguiente, ya que la infección viaja con ellos.