¡Hola chic@s!

Ya sabéis que una piel saludable y bella requiere un cuidado diario. 
Si sigues las las reglas de oro, que os damos en Parafarmacia 24 horas, ¡conseguirás que tu piel esté más suave, elástica y radiantemente bella que nunca!

Regla nº1: Protege tu piel del sol.
Si quieres mantener tu piel sana, no salgas a la calle sin utilizar protección. Da igual que sea invierno o verano, el sol sale todos los días, por ello es importante utilizar una crema solar que cuente con un SPF adaptado a tu tipo de piel.

Regla nº2: Jabón suave.
¿Tu piel tiende a secarse, especialmente al salir de la ducha? Si es así, es importante utilizar productos que cuiden tu piel de forma suave. Si utilizas productos demasiado fuertes para tu tipo de piel, ésta puede volverse extremadamente seca y hacerte sentir molesto.
Lo mejor que puedes hacer es utilizar jabón rico en lípidos.

Regla nº3: La ducha.
No hay nada mejor para nuestra piel que una ducha, ya que el baño tiende a deshidratarla. Asegúrate de que el agua esté templada, no caliente.
Esto no significa que no puedas darte un baño nunca más, sino hacerlo de tanto en cuanto ¡y durante poco tiempo!

Regla nº4: Seca con cuidado tu piel.
Antes de salir de la ducha, aclara tu cuerpo entero con atención para eliminar bien cualquier rastro de champú o jabón. Después, seca rápidamente la piel mediante ligeros golpecitos con la toalla, ¡no frotes la piel!

Regla nº5: Hidrata tu piel todos los días.
¡Convierte la hidratación en un hábito diario! Tras secarte, utiliza una crema hidratante adecuada para tu tipo de piel para hidratarla con mayor efectividad. Esto te ayudará a reparar la película hidrolipídica que recubre la epidermis.

Regla nº6: Bebe mucha agua.
Para mantener tu piel bella y cuidada, debes aportar a tu cuerpo la cantidad de líquido que necesita. Asegúrate de beber el agua suficiente todos los días, ya sabes, unos 8 vasos.

Regla nº7: Duerme.
Si duermes lo que tu cuerpo realmente necesita, tu piel estará radiante y saludable. Nuestro cuerpo necesita una cantidad de sueño para mantenerse saludable, de 7 a 9 horas.